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El poder del frío para sacar todo tu potencial

Te proponemos un método asequible, incluso para los más frioleros, para meter el frío en tu día a día. Un chute de salud, de energía y de bienestar. ¡Y un buen empujón a tu potencial!

En este artículo hablamos de una práctica muy de moda últimamente: la exposición al frío.

Vas a descubrir un método para desarrollar tu potencial y, a la vez, tu capacidad de adaptación. La idea es entrenar a tu cerebro para vivir mejor. Y para responder mejor al estrés.

Exponerse al frío impone respeto a mucha gente. Sobre todo si hablamos de pasar tiempo fuera en pleno invierno. Pero tiene muchos beneficios para la salud. Y van mucho más allá de reforzar tus defensas. Pues sí: a veces, pasar un frío que pela tiene su lado bueno.

Primero te contamos las claves para exponerte al frío con éxito. Después veremos los errores que debes evitar a toda costa. Y también las ventajas del frío para desarrollar tu potencial sin cambiar casi nada de tu rutina. Para terminar, te damos un método claro, paso a paso, para sacarle el máximo partido a esta práctica tan saludable.

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¿Quieres desarrollar tu potencial y tu capacidad de adaptación? Para eso, no hay nada como el frío. Es un método muy sencillo. Te pedirá algo de esfuerzo, pero no demasiado. Con 2 o 3 sesiones ya empezarás a notar los efectos positivos. ¡Es impresionante!

La exposición al frío es la gran tendencia del momento en el mundo del bienestar. ¡Y no es casualidad!

Tanto es así que Wim Hof, un holandés al que el hielo no le asusta lo más mínimo, acumula nada menos que 32 récords Guinness. Y su método de exposición al frío extremo viene acompañado de un buen puñado de explicaciones científicas. A este plusmarquista holandés le debemos que la tendencia se haya popularizado.

Muchos han intentado criticar, e incluso desmontar, el método Wim Hof. Pero todos han llegado a la misma conclusión: Wim Hof ha encontrado la forma de hackear el cuerpo humano. Y lo respaldan numerosas pruebas científicas.

Así nació una nueva moda, muy «cool», en todo el mundo. Este método no solo sienta bien. Sobre todo, es espectacular. ¡Oro puro para los creadores de contenido en redes sociales!

Basta con ver la cantidad de jóvenes influencers que se meten, casi desnudos, en bañeras o en lagos helados de montaña. La mayoría no tiene muy claro el método ni sus beneficios reales. Da igual: ¡sus vídeos baten récords de visualizaciones!

Prendre un bain gelé pour booster son potentiel, et faire le buzz sur les réseaux sociaux

Y agárrate, porque hasta hay marcas que venden bañeras-nevera. Parecen grandes arcones congeladores. Las llenas de agua, que se mantiene entre 2 y 4 grados, y solo tienes que meterte dentro.

Si no estás preparado para llegar tan lejos y solo con leer esto ya se te escapa un «¡brrr!», tranquilo. Te vamos a proponer un método más asequible, pensado para frioleros como nosotros.

Para escribir este artículo nos hemos basado en los trabajos de Wim Hof. Pero también en los de Andrew Huberman, investigador de Stanford, y en los de Susanna Søberg, de la Universidad de Copenhague.

Lo que debes saber

Los beneficios del frío para tu energía y tu rendimiento

Esto es lo que puedes esperar si te lanzas al ejercicio que te proponemos al final del artículo:

  • más claridad mental

El frío te da más claridad mental porque aumenta la producción de noradrenalina. Es una hormona que estimula el cerebro y mejora el estado de alerta. Te ayuda a estar más despierto, a ver las cosas con más claridad y a concentrarte con más facilidad.

  • más fortaleza ante el estrés

El frío te hace más fuerte ante las situaciones estresantes. Tendrás la sensación de gestionarlas mejor. Cuando te expones a temperaturas muy bajas, tu cuerpo activa mecanismos de supervivencia para mantener su temperatura. Uno de ellos es la liberación de endorfinas. Son hormonas que pueden mejorar tu estado de ánimo y reducir la sensación de estrés.

  • una sensación de fuerza y energía durante el día

El frío te da una sensación de fuerza y de energía que te acompaña buena parte del día. Estimula el metabolismo, reduce la fatiga muscular y ayuda a bajar el estrés. Resultado: ¡te sientes más fuerte para afrontar tu día a día!

  • más alegría de vivir y más motivación
  • más resiliencia

El frío mejora tu capacidad para tolerar los retos y hacer frente a las dificultades.

  • la sensación de ser más capaz de mantener la cabeza fría (¡perdón por el chiste!)

Además, conservarás más claridad mental en los momentos difíciles. Y todo eso cambiando un pequeño detalle de tu día, sin robarle apenas tiempo a tu agenda. No está mal, ¿verdad?

El poder del frío: ¿qué es exactamente y cómo impulsa tu potencial?

La capacidad de adaptación

Lo primero es entender la capacidad de adaptación. Es la capacidad de nuestro organismo para afrontar una situación estresante sin dañar el cuerpo ni agotar sus recursos.

El problema está en nuestro estilo de vida actual. Llevamos vidas desordenadas o muy estresantes. Y eso suele desembocar en cansancio crónico y estrés permanente.

Estamos todo el rato tirando de nuestra capacidad de adaptación. Le pedimos al organismo que se adapte a una situación tras otra. Así que tendemos a ir más allá de lo que esa capacidad aguanta. Y cuando la forzamos, empieza a comerse nuestras reservas. El cuerpo entra entonces en modo supervivencia.

El problema es que así las reservas se van agotando. Y, con ellas, se reduce nuestra capacidad de adaptación. En la mayoría de los casos, este ritmo acaba en burnout. Y toca reconstruirlo todo.

Forzar nuestra capacidad de adaptación termina deteriorando nuestro bienestar y nuestra salud.

¿Cómo reforzar nuestra capacidad de adaptación?

Aquí vamos al grano del método. ¡La idea es crear situaciones de estrés voluntarias!

Un breve paréntesis científico: ante el estrés, el cerebro se pone en alerta. Para responder, segrega hormonas como la epinefrina, la norepinefrina y la adrenalina (y después, el cortisol).

Sea cual sea el estrés, la respuesta hormonal es la misma. Lo que cambia es la reacción del cuerpo y del cerebro. Hay, por tanto, dos tipos de situaciones:

  • las situaciones de estrés elegido (positivo):

Cuando el estrés lo eliges tú, notas un subidón de energía, ganas de plantar cara, motivación…

  • las situaciones de estrés sufrido (negativo)

Cuando el estrés te viene impuesto, como por desgracia ocurre casi siempre, pasa factura a tu salud. Pierdes recursos, aparecen dolores, tensiones y una larga lista de problemas ligados al estrés crónico.

La diferencia es enorme. El objetivo del ejercicio es crear situaciones de estrés artificiales. Así te acostumbras a vivir situaciones estresantes.

De este modo, enseñas a tu cerebro a afrontarlas con más fortaleza mental, más motivación ante la incomodidad, más voluntad, más disciplina… Y cuando llegue una situación estresante de verdad, estarás más fuerte. Podrás afrontarla sin venirte abajo.

¿Y cuál es el ejercicio ideal para conseguir todo esto? La exposición al frío.

En la práctica: cómo el frío estimula tu potencial

Lo más eficaz son los baños de agua fría. Después vienen las duchas frías. Y en tercer lugar, exponerse al frío al aire libre (en invierno o en la montaña, por ejemplo).

Ojo: los baños fríos son para ninjas. Es decir, para los menos frioleros. Si quieres superar tus límites y te ves preparado, adelante con los baños helados.

Prendre un bain gelé pour booster sa santé, son énergie, son bien-être et son potentiel.

Si te expones al frío al aire libre, tienes que llegar justo hasta el límite del temblor. Ni un paso más. No te recomendamos esta tercera opción: ¡lo más probable es que acabes resfriado! Así que nos vamos a centrar en las duchas frías. Son un reto al alcance de casi todos.

¿Qué protocolo seguir para darte una buena ducha fría?

¡Atención! Antes de empezar, ten muy presente el riesgo de choque térmico y de infarto con este ejercicio. No copies las barbaridades que se ven en YouTube. Ve por etapas.

Te proponemos un método para avanzar paso a paso y alargar poco a poco el tiempo de exposición al frío.

No es recomendable para principiantes. Pero cuando ya te hayas acostumbrado, prueba esto: durante tus duchas frías, deja que vuelva poco a poco el agua caliente y termina siempre con frío. Es lo que se conoce como el principio Søberg. Esta investigadora demostró que los mejores resultados llegan cuando dejas que tu cuerpo recupere solo su temperatura habitual.

Prendre une douche froide a beaucoup d'avantages pour la santé, le bien-être et pour booster le potentiel.

El protocolo, o las preguntas frecuentes de la ducha fría:

  • ¿Hasta qué temperatura bajar?

Si tiemblas o se te corta la respiración, está demasiado fría. Estás forzando demasiado tu capacidad de adaptación.

  • Para empezar:

Si eres principiante, empieza por añadir un poco más de agua fría a tu ducha de siempre. Prueba con una ducha templada. Poco a poco pasarás de templada a fría, hasta llegar a ese punto de incomodidad. En cuanto notes que ya empieza a ser desagradable, estás creando una situación de estrés voluntaria para tu cuerpo.

  • ¿Cuánto tiempo hay que aguantar bajo el agua fría?

Empieza aguantando 30 segundos y ve alargando el tiempo con los días. Con el tiempo llegarás a unos 90 segundos. Cuando ya no te resulte desagradable, podrás bajar un poco más la temperatura. Ve paso a paso. No fuerces.

El día que consigas darte una ducha fría de principio a fin, habrás alcanzado el santo grial de esta práctica.

  • ¿Hay que darse una ducha fría todos los días?

Los más entusiastas te dirán que sí. Pero la ciencia recomienda entre 10 y 15 minutos de frío a la semana. Eso equivale a entre 2 y 4 sesiones semanales de unos pocos minutos.

  • Para hacer bien el ejercicio: acostúmbrate a observar cómo sube la incomodidad

Cuando notas un pico de incomodidad, es el momento en que la norepinefrina y la epinefrina entran en tu organismo. ¡Y la adrenalina llega detrás! Justo entonces, esa sensación desagradable puede ir a más.

Observa bien ese momento. Lo llamamos los muros de la incomodidad. Vas a querer superar ese obstáculo a propósito y plantarle cara, para reducir su impacto. Con la práctica, ese impacto se vuelve muy relativo: al cabo de unos días, dejarás de prestarle atención.

En parte es cuestión de costumbre. Pero también hay un componente psicológico muy fuerte. Por eso es tan importante observar esos muros y querer ir más allá. Así le mandas a tu cerebro un mensaje de valentía y de fuerza de voluntad para tu día a día.

  • Para aguantar bajo el agua fría, usa la respiración. Técnica n.º 1: al contrario de lo que podrías pensar, lo mejor es hacer 2 inspiraciones cortas por la nariz y una espiración larga por la boca. Esta técnica te ayuda a pasar el mal trago justo cuando aparece la incomodidad.
  • Técnica n.º 2: también puedes hacer una inspiración corta y rápida y soltar el aire con fuerza mientras contraes los músculos. Esto ayuda a subir tu temperatura corporal.

Con la respiración, intenta encontrar la calma en plena incomodidad. Cuando consigas dominar la situación, relájate todo lo que puedas y cuenta los segundos.

Pour tenir le coup pendant votre douche froide, utilisez votre respiration.
  • Mejor, una ducha fría a primera hora

Es preferible darte la ducha fría por la mañana. Al exponer tu cuerpo al frío, provocas un choque térmico. Ese choque hace que tu temperatura corporal baje de golpe. Como reacción, tu cuerpo hará todo lo posible por volver a subirla, sobre todo después de la ducha.

Hacerlo por la mañana te ayudará a tener la mente mucho más despejada durante todo el día.

Para dormirse, el cuerpo necesita bajar su temperatura entre uno y tres grados. Por eso, una ducha fría por la noche puede dificultar que concilies el sueño y empeorar su calidad.

Una última advertencia

Exponerte al frío a diario no significa que tu organismo esté siempre en condiciones de recibirlo. ¡Escucha primero a tu cuerpo!

Si te sientes vulnerable o cansado, dale tiempo para recuperarse antes de volver a exponerte al frío.

Y si este artículo te ha convencido, te invitamos a escuchar el episodio 43 de nuestro pódcast Une Alchimie de l'Éveil para profundizar en el tema.

La mirada de la medicina tradicional china:

A pesar de todos los beneficios del frío que demuestran estos estudios, la medicina tradicional china se muestra más bien reticente ante esta práctica.

Según la medicina tradicional china, nuestro cuerpo tiene una energía vital llamada qi. Esa energía circula por los meridianos. Para la medicina china, hay que evitar cualquier exposición brusca a ciertos elementos que afectan al equilibrio de los órganos: la sequedad, la humedad, el calor, el frío, etc.

Exponerse con demasiada frecuencia o de forma extrema a uno de ellos podría alterar el equilibrio energético Shao Yin: la pareja formada por los riñones y el corazón. En medicina china, esta pareja tiene mucho peso. El riñón es el que alberga la energía vital (el qi), y al corazón se le llama «el órgano emperador».

La medicina china no considera beneficioso ningún estímulo brusco. Lo que busca, sobre todo, es el justo equilibrio entre el yin y el yang en nuestro cuerpo.

Así, al exponernos al frío, los riñones sufren un choque brusco. Se les obliga a reaccionar en exceso. El calor está ligado al corazón, y el cuerpo necesita calor. Así que el riñón le pide al corazón que envíe un extra de energía para calentarnos.

En resumen, para la medicina china, los riñones y el corazón estarían sobrecargados. Y exponerse al frío con regularidad perjudicaría nuestro equilibrio energético yin-yang.

Publicado originalmente en francés en Konxus Média ↗